Operadores industriales, plantas de producción, operadores de energía, agua o transporte cuyos autómatas, sistemas SCADA y supervisiones (OT/ICS) están conectados o en vías de convergencia con el sistema de información de gestión.
Dernière mise à jour — 22 de agosto de 2026
Los equipos industriales acaban conectados a la red de oficina sin segmentación, a veces a través de un acceso de proveedor dejado abierto. En este ámbito, una parada de producción suele costar más que una fuga de datos — el enfoque de la auditoría debe tenerlo en cuenta.
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Cartografía de los activos OT y de los flujos IT/OT
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Informe de segmentación y de las zonas/conductos IEC 62443
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Plan de remediación priorizado según la criticidad operativa
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Síntesis ejecutiva destinada a la dirección industrial
De 4 a 8 semanas según el número de sitios y autómatas a cubrir
Duración típica
El análisis pasivo — escucha y observación de los flujos de red — es el enfoque prioritario precisamente para evitar ese riesgo. No se realiza ninguna prueba activa (envío de tráfico, interrogación directa de un autómata) sin validación previa por escrito del operador, que sigue siendo el único responsable de esta decisión.
Los equipos OT (autómatas, sistemas SCADA) suelen ser antiguos, con poca tolerancia a solicitudes de red no previstas en su diseño, y están directamente vinculados a un proceso físico. Una solicitud activa mal controlada puede provocar un comportamiento imprevisto del equipo. El análisis pasivo proporciona una visibilidad sustancial sin exponer la producción a ese riesgo.
Una prueba de intrusión de TI busca demostrar de forma activa que una vulnerabilidad es explotable. En el ámbito OT/ICS, la prioridad es la continuidad del proceso industrial: la auditoría prioriza la cartografía, el análisis de segmentación y la observación pasiva, y solo pasa a una prueba activa puntual si el operador la valida explícitamente por escrito y con pleno conocimiento de los riesgos.